
I- Después de la crisis de legitimidad del capitalismo tardío, crisis en donde las tradiciones liberales y conservadoras se tornaron insuficientes para sostener el despliegue corporativo y financiero del nuevo orden del capital, emerge con distintos niveles de intensidad, según la división geopolítica del mundo: el neoliberalismo.
Sus primeras mascaras epócales fueron la “posmodernidad” y la “globalización”, hasta que el dispositivo neoliberal por fin se reveló en su potencia. No era una mera estrategia económica del capitalismo, sino una mutación antropológica que ahora pretendía afectar a los seres humanos en su existencia singular.
II- Esta potencia neoliberal se fue traduciendo en los siguientes rasgos: el colapso de las instituciones liberales, la división de poderes, el juego político conflictual de las democracias, para ir gradualmente siendo reemplazado por un proyecto unificador y totalizante cuyo horizonte último era “el gobierno de las almas”. Promover una producción de subjetividades que estuviera a la medida de cumplir con las exigencias ilimitadas de la reproducción del capital bajo el modo neoliberal.
III- En este aspecto, el neoliberalismo es, valga la paradoja, el primer intento totalitario en el interior de las democracias; la aspiración de suturar la vida propia e intransferible de cada uno con las coerciones y exigencias, muchas veces imposibles de cumplir de la reproducción ilimitada del capital.
seguir leyendo acá