Nuestro coronavirus
La grieta escapó a la calle sin esperar que remitiera la peste. La clase dirigente debe alcanzar acuerdos básicos

Eduardo Fidanza*, Perfil, domingo 31 de mayo de 2020
La pandemia es un fenómeno histórico extraordinario, con dos notas distintivas: la escala global y el hecho de haber obligado a millones de personas a encerrarse en sus casas durante semanas, mientras muchos miles morían, configurando una tragedia aún difícil de estimar.
Las lecturas de este fenómeno novedoso son inabarcables e involucran dimensiones claves del mundo contemporáneo: los medios de comunicación y las redes, que comentan, analizan y discuten las repercusiones inmediatas; la biología y la medicina, que estudian la naturaleza del virus y su terapéutica; el estado y la política, obligados a encarar la emergencia mientras repiensan sus tareas y objetivos; la economía, que contabiliza el derrumbe de la actividad productiva; la psicología, focalizada en atenuar las consecuencias perturbadoras del confinamiento.
La sociedad mundial quedó atrapada en la incertidumbre y el temor, en tanto los países donde pareciera que ya pasó lo peor empiezan a liberalizar las restricciones porque los estragos económicos y psicológicos son insostenibles.
Continuar leyendo Aquí
*Licenciado en Sociología, Universidad de Buenos Aires. Fundador y director de Poliarquia Consultores. Analista político e investigador social. Ex columnista semanal del diario La Nación. Miembro de número de la Academia Nacional de Periodismo. Ex profesor titular regular de la UBA.